Nueva propuesta de modificación del objeto de la criminología
En los últimos años, diversas corrientes han planteado una reformulación del objeto de la criminología, alejándose de una visión exclusivamente centrada en el delito y el delincuente. Buil (2019) señala que la criminología contemporánea debe incluir un análisis más amplio de los factores estructurales, incluyendo el impacto del neoliberalismo, la globalización y las políticas de control social en la criminalización de ciertos sectores de la población.
Según Buil (2019), el nuevo enfoque criminológico debe alejarse de una visión punitivista y adoptar estrategias más integrales basadas en la prevención del delito y la justicia restaurativa. Esto implica repensar los mecanismos de intervención y considerar alternativas al encarcelamiento, como programas de rehabilitación y reinserción social.
Esta nueva propuesta enfatiza el estudio de la violencia estructural y simbólica como componentes esenciales del análisis criminológico. Se reconoce que no solo los individuos pueden cometer delitos, sino también los Estados y corporaciones, lo que obliga a la criminología a abordar el crimen desde una perspectiva más global y contextualizada (Zúñiga López, 2020).
Además, la criminología contemporánea debe prestar atención a fenómenos como la criminalización de la pobreza, las políticas de mano dura y la exclusión social, los cuales contribuyen a la reproducción de las condiciones que favorecen la delincuencia. La visión de Buil (2019) promueve una criminología que no solo investigue las causas del crimen, sino que también contribuya a la construcción de políticas públicas inclusivas y de prevención efectiva.
Se plantea, además, la necesidad de desarrollar enfoques multidisciplinarios que permitan entender la relación entre crimen, justicia y desigualdad social. Desde esta perspectiva, la criminología debe incorporar herramientas de análisis provenientes de la sociología, la antropología y la economía para proporcionar una comprensión más integral del fenómeno delictivo.
En este sentido, se destaca la importancia de fortalecer los mecanismos de justicia restaurativa, que buscan la reparación del daño y la reinserción social de los infractores en lugar de enfocarse exclusivamente en el castigo. Estas estrategias incluyen programas de mediación, reintegración social y apoyo a comunidades vulnerables.
Finalmente, la criminología debe asumir un rol activo en la denuncia de los abusos de poder y la violencia institucional. El estudio de los crímenes de Estado y la impunidad, tal como lo menciona Zaffaroni (2018), debe formar parte del nuevo paradigma criminológico, que busca no solo identificar y sancionar el delito común, sino también visibilizar y prevenir las violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Referencias
Buil, C. (2019). Fundamentos de Criminología. Editorial Universitaria.
Pardo, R. (2020). La visión global de la criminología al servicio del poder. Madrid: Ediciones Críticas.
Zaffaroni, E. R. (2018). El crimen de Estado como objeto de estudio de la criminología. Buenos Aires: Siglo XXI.
Zúñiga López, R. (2020). Fundamentos de Criminología. Costa Rica: Ediciones Jurídicas.


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