Factores internos y externos que favorecen el desarrollo de conductas criminales
La criminología ha identificado diversos factores internos y externos que pueden influir en el desarrollo de conductas criminales.
Factores internos:
Biológicos: Algunos estudios sugieren que predisposiciones genéticas pueden influir en la conducta delictiva.
Psicológicos: Trastornos de personalidad, baja tolerancia a la frustración y dificultades en la regulación emocional pueden aumentar el riesgo de conducta criminal.
Neuroquímicos: Desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina han sido vinculados con conductas impulsivas y agresivas.
Factores externos:
Socioeconómicos: La pobreza, la falta de oportunidades laborales y la desigualdad pueden incentivar la criminalidad.
Culturales: Normas y valores que promueven la violencia o la resolución de conflictos a través de medios ilícitos influyen en la conducta delictiva.
Ambientales: Factores como la violencia intrafamiliar, el acceso a armas y el consumo de drogas pueden propiciar el crimen.
Los estudios de Zaffaroni (2018) y Pardo (2020) enfatizan que el crimen no puede entenderse sin analizar las estructuras de poder y la influencia del contexto en el que se desarrolla. La criminología contemporánea busca una comprensión integral que no solo castigue el delito, sino que también aborde sus causas profundas para prevenir su incidencia.
Referencias
Buil, C. (2019). Fundamentos de Criminología. Editorial Universitaria.
Lombroso, C. (1876). El hombre delincuente. Torino: Bocca.
Pardo, R. (2020). La visión global de la criminología al servicio del poder. Madrid: Ediciones Críticas.
Zaffaroni, E. R. (2018). El crimen de Estado como objeto de estudio de la criminología. Buenos Aires: Siglo XXI.
Zúñiga López, R. (2020). Fundamentos de Criminología. Costa Rica: Ediciones Jurídicas.


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